EL JOVEN VAN DYCK EN EL MUSEO DEL PRADO

EL JOVEN VAN DYCK EN EL MUSEO DEL PRADO
"El joven Van Dyck"
Museo Nacional del Prado
Del 20 de noviembre de 2012 al 3 de marzo de 2013

Autorretrato 
Van Dyck
Óleo sobre tabla, 43 x 32,5 cm
ca. 1615
Viena, Gemäldegalrie der Akademie der bildenen Künste

El Museo del Prado presenta una de las mayores exposiciones de Van Dyck (1599-1641) en el mundo y la primera que se celebra en España dedicada a su pintura y dibujos. La muestra, patrocinada por la Fundación BBVA, será inauguró ayer, lunes 19 de noviembre, por SM la Reina, coincidiendo con la conmemoración del 193 aniversario del Museo.


La exposición, que se abre hoy al público, 20 de noviembre, está centrada exclusivamente en la obra de juventud de Van Dyck y abarca a través de más de noventa pinturas y dibujos el periodo comprendido entre 1615, aproximadamente, cuando el artista contaba 15 años de edad, hasta su marcha de Amberes a Italia en 1621. Durante estos seis años de producción temprana, el inquieto y extraordinariamente prolífico Van Dyck había pintado ya unos 160 cuadros, muchos de ellos obras de gran tamaño y ambición creativa, de los que el Prado posee el conjunto más importante.

Antonio Van Dyck forma parte del exiguo número de artistas que a lo largo de la historia han demostrado un sorprendente talento precoz. La exposición arranca con un autorretrato suyo fechado hacia 1615 cuando contaba solamente 15 o 16 años y abarca hasta octubre de 1621, fecha en la que se traslada de Amberes, su ciudad natal, a Italia. Durante estos seis años aproximadamente de su periodo en Amberes, hasta la edad de veintidós, Van Dyck había pintado más de 160 cuadros, incluidos retratos y obras de mediano tamaño, pero también más de una treintena de ambiciosas composiciones de gran formato. Su estrecha relación con Rubens, al que sirvió como ayudante, plantea algunos de los interrogantes más atractivos de esta etapa: ¿por qué Van Dyck creó obras intentando parecerse lo más posible a su maestro y, sin embargo, se distanció tanto en otras, otorgando a sus figuras un carácter naturalista alejado de la idealización de Rubens?

Dar sentido a la evolución del joven y a menudo contradictorio pintor, además de poner de manifiesto la extraordinaria calidad de su obra ya en este periodo, es el propósito de esta exposición que incluirá cincuenta y dos pinturas y cuarenta dibujos, un conjunto que evidenciará su precocidad, manifestada no sólo en su gran productividad, sino en la calidad de sus obras. Incluso de no haber pintado más que los cuadros de esta etapa temprana, Van Dyck ocuparía también su sitio como uno de los pintores más importantes del siglo XVII.
 
Sansón y Dalila  
Van Dyck
Óleo sobre lienzo 152,3 x 232 cm
ca. 1618 - 1620
Londres, Dulwich Picture Gallery
 
Esta es una de las mayores exposiciones que se han dedicado al arte de Van Dyck, la primera que se dedica a su pintura en España, y la primera que se centra en su obra de juventud desde la celebrada en la National Gallery of Canada, en Ottawa, en 1980. El Prado posee la colección más importante que existe de obra temprana de Van Dyck aportando cinco pinturas a la exposición. Al margen del Museo del Prado, las colecciones más importantes de cuadros del joven Van Dyck se encuentran en la Gemäldegalerie de Dresde y el Museo del Hermitage de San Petersburgo. Ambos museos han apoyado el proyecto expositivo con el préstamo de obras (cuatro por parte del museo alemán y dos en el caso del museo ruso).

El que fuera el mejor discípulo de Rubens, luchaba ya al comienzo de su carrera por definir su estilo, un concepto que era nuevo en su época, el de la conciencia por crear un sello personal. En sus primeras composiciones se muestra un tanto vacilante en el tratamiento de las anatomías, experimenta con ellas como ocurre en las obras del comienzo de la exposición: La entrada de Cristo en Jerusalén (Indianapolis Museum of Art), La Lamentación (Ashmolean Museum de Oxford) o el Sileno ebrio (Gemäldegalerie Alte Meister Staatliche Kunstsammlungen Dresden) mostrarán su faceta de pintor experimental con una fuerte personalidad que busca nuevos recursos para aumentar el impacto de sus cuadros en los espectadores.

En cambio, en cuadros como La coronación de espinas (Museo del Prado), Van Dyck refleja la abrumadora influencia que le dejó el tiempo que trabajó para Rubens (1577-1640), y se traduce en esta obra en que las figuras están muy próximas a su mentor, sin impedir, sin embargo apreciar nítidamente cómo lucha una vez más por definir un estilo propio. Por ejemplo, el gusto de Van Dyck por las texturas y unos físicos toscos y muy realistas se alejan de la belleza idealizada con la que retrataba Rubens a sus personajes.

Desde al menos 1617 hasta 1621, Van Dyck colaboró en el taller del flamenco, destacando sobre los demás ayudantes, como evidencia que fue al único al que mencionó por su nombre entre sus discípulos en un contrato que firmó el artista flamenco estipulando que diversas obras debían de ser realizadas por él mismo y por “Van Dyck junto con otros discípulos”.
 
Retrato de una familia 
Van Dyck
Óleo sobre lienzo, 114  x 94,5 cm
ca. 1620 - 1621
San Petersburgo, The State Hermitage Museum
 
Es de resaltar que a pesar de haberse acercado tanto al estilo de Rubens llegase a pintar de una forma tan personal como demuestran notables ejemplos de obras maestras de gran originalidad presentes en la muestra, como el San Jerónimo en el desierto (Gemäldegalerie de Dresde) o El Prendimiento (Museo del Prado), probablemente una de sus últimas composiciones antes de partir rumbo a Italia en otoño de 1621 y la de mayor tamaño que pintó Van Dyck durante su juventud.
 
La muestra acaba con el retrato que le pintó a la primera esposa de Rubens, Isabella Brant, 1621 (National Gallery of Art de Washington), que según los cronistas de la época le regaló a su maestro antes de marchar a Italia. En éste y otros retratos de esta época se aprecia un estilo muy personal, definido por la fluidez y estilización de las formas y la elegancia de las posturas, características que le convertirían más tarde en uno de los retratistas más influyentes de la historia del arte europeo.

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