TORRES Y RASCACIELOS EN CAIXAFORUM MADRID

TORRES Y RASCACIELOS EN CAIXAFORUM MADRID
CaixaForum Madrid
Del 10 de octubre de 2012 al 5 de enero de 2013


Obrero encima del andamio de la Boerentoren, Amberes (1929-1930). Arquitecto: Jan van Hoenacker. Fotografía, 1929-1930. KBC Groupe, Archives historiques, Erwin Donvil, Brusselas. Foto: Demag (Collection P. Vanhoenacker, Antwerpen)

Torres y rascacielos. De Babel a Dubái forma parte de una serie de exposiciones de la Obra Social ”la Caixa” que toman como punto de partida la arquitectura para examinar algunas grandes cuestiones de historia cultural. Muestras como Construir la revolución. Arte y arquitectura en Rusia 1915-1935, o los proyectos dedicados a Andrea Palladio y Richard Rogers, pretenden ofrecer al visitante una visión global que, más allá de la aproximación a estilos y periodos históricos concretos, permite entender mejor la función de la arquitectura en el mundo que nos rodea.


En esta ocasión, la Obra Social ”la Caixa” presenta Torres y rascacielos. De Babel a Dubái, un nuevo proyecto que explora la variedad de arquitecturas que a través del tiempo han demostrado el afán de las personas por lo inaccesible, por su desmesura y por su deseo de vencer todo límite material.

Este recorrido por la historia de la construcción de torres y rascacielos se realiza a partir de materiales muy diversos, como pinturas, grabados, dibujos, maquetas, fotografías, entrevistas filmadas y proyecciones. Son en total unas 200 piezas, con préstamos de importantes museos de todo el mundo, entre ellos el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Centro Pompidou y el Museo d’Orsay de París, el Museo del Prado y el Museo de Bellas Artes de Bruselas, así como numerosos estudios de arquitectura de algunos de los nombres protagonistas de los rascacielos más altos construidos en los últimos años.
Du Zhenjun. Winds, 2010. Fotomontaje
Para esta exposición se han producido ocho nuevas maquetas a escala 1:200 de algunos de los edificios más singulares de la historia de los rascacielos, como el Home Insurance Building de Chicago, el edificio Chrysler de Nueva York, el edificio de la Universidad de Moscú o la torre Burj Khalifa de Dubái. Las maquetas han sido realizadas en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès (UPC).

El rascacielos es uno de los iconos de la modernidad. La imagen del rascacielos se ha convertido en una respuesta interesante a la escasez de espacio, no solo en las grandes ciudades de Occidente, sino en cualquier parte del mundo. La adopción de las nuevas y más sofisticadas tecnologías abre un campo para su renovación y da respuesta a nuevos problemas y a sensibilidades más complejas. Altura, tecnología, sostenibilidad, creatividad y carácter emblemático, y conciliación de la funcionalidad y el impacto estético son cuestiones básicas y plenamente actuales.

Pero este afán humano por construir cada vez más alto se remonta al mito de la Torre de Babel, desde donde arranca la exposición. En esta historia bíblica, los hombres desafiaban las leyes naturales y el poder divino, y el mito fue una fuente de inspiración para pintores europeos desde el siglo XIII hasta el XIX.

Posteriormente, las catedrales de la Europa cristiana, los minaretes de Oriente y las atalayas civiles del norte europeo muestran esta propensión humana a afrontar desafíos imposibles y vencer las trabas materiales. Independientemente del contexto —religioso o laico—, el objetivo siempre ha sido el mismo durante todos estos siglos: rivalizar con un modelo, superarlo y ascender a las cotas más altas.

Petronas Towers (1992-1998), Kuala Lumpur. Arquitecto: César Pelli & Associates. Foto: Cortesía de Corbis
 
A partir del siglo XIX, los adelantos de la industria y la confianza en un desarrollo incesante del progreso, ligados al cambio de escala de las ciudades, aceleraron la experimentación en Occidente. Estados Unidos tomó las riendas de estos nuevos desafíos y fue en Chicago, alrededor de 1880, donde se erigieron los primeros rascacielos. Promotores, ingenieros, arquitectos y empresas empezaron a disputarse la construcción de los rascacielos más altos, y desde entonces Estados Unidos, asimilando siempre las influencias procedentes de Europa, inspiró los modelos arquitectónicos en todo el mundo. La escena norteamericana concentraría las edificaciones más innovadoras, situándose hasta finales de la década de 1970 a la vanguardia de una flamante modernidad.

A partir de los años noventa se produjo una ruptura que hizo que los rascacielos se propagasen a otras latitudes del planeta. Estados Unidos dejó de ser la única referencia arquitectónica en materia de innovación y perdió su supremacía en la carrera por la altura. En Europa, el panorama español proponía modelos novedosos en el sector. Así, en 2012 dos terceras partes de los grandes rascacielos de obra nueva están localizados en el Extremo y Medio Oriente. El edificio más alto del mundo, la torre Burj Khalifa de Dubái, que alcanza una altura de 828 metros, ilustra elocuentemente este hecho.

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