MARTÍN RICO EN EL MUSEO DEL PRADO

MARTÍN RICO EN EL MUSEO DEL PRADO
“El paisajista Martín Rico (1833-1908)”
Museo Nacional del Prado
Del 30 de octubre de 2012 al 10 de febrero de 2013

Patio de la escuela
Martín Rico
Óleo sobre lienzo, 34 x 60,5 cm
1871
Madrid, Colección particular

A partir de hoy, 30 de octubre, el visitante podrá conocer por primera vez en profundidad la obra del paisajista madrileño Martin Rico (1833- 1908), uno de los pintores españoles más importantes de la segunda mitad del siglo XIX, del que el Prado alberga la mayor y más relevante colección. A los doce lienzos, cuarenta cuadernos y un álbum de acuarelas que posee el Museo, se suman en esta primera exposición monográfica del artista, obras maestras procedentes de museos de todo el mundo, en especial las que viajan desde EE.UU, del Metropolitan Museum y de la Hispanic Society de Nueva York que se muestran por primera vez en España.


La importante selección de obras permitirá al visitante un recorrido por todas las fases de la carrera de Martín Rico, el paisajista español que mayor proyección internacional tuvo en su tiempo con sus “impresiones de Europa”, desde sus tempranos paisajes de la Sierra de Madrid hasta sus composiciones realizadas en París y finalmente en Venecia.
 
La Torre de las Damas en la Alhambra de Granada
Martín Rico
Óleo sobre lienzo, 63,5 x 40 cm
1871
Madrid, Museo Nacional del Prado.

 Legado Ramón de Errazu
“El paisajista Martín Rico (1833-1908)” presenta de forma cronológica y en cinco secciones un total 43 óleos -más un retrato a Martin Rico pintado por Sorolla-, 9 acuarelas, 40 cuadernos de apuntes propiedad del Prado y 9 dibujos cedidos por la Hispanic Society de Nueva York, con el fin de mostrar al público su trayectoria artística más completa, desde sus primeros paisajes de la Sierra de Madrid, relacionados con el romanticismo, su posterior estancia en París, sin dejar, sin embargo, de trabajar en Granada, Sevilla o Toledo -donde sus vistas españolas tuvieron una especial originalidad por su luminosidad y frescura-, hasta su aportación realizada desde Suiza e Italia, singularmente desde Venecia, ciudad en la que alcanzaría su madurez artística.

Entre las obras más destacadas incluidas en la exposición figuran Torre de las Damas en la Alhambra de Granada del Museo del Prado, su primer logro en la búsqueda de una armonía entre arquitectura y vegetación, perteneciente a su época en Granada donde coincidió con Mariano Fortuny, decisiva huella en su carrera; la vista El Sena en Poissy, procedente del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, un ejemplo de su paso por Francia donde abordó los motivos de los ríos próximos a París y en los que según su seguidor, Aureliano de Beruete, refleja mejor que en otros paisajes su talento y personalidad; y, Santa Maria della Salute, Venecia, de una colección privada, es el último óleo de la exposición y una de las pinturas más importantes de su período final en el que reunió todos los motivos que le habían interesado a lo largo de sus casi tres décadas en Venecia.

Las pinturas de la exposición se intercalan con nueve acuarelas, algunas de gran calidad como Sevilla, procedente de The Walters Art Museum de Baltimore, pintada durante su estancia en Sevilla entre 1872 y 1875. Al igual que en sus vistas anteriores de la Alhambra, aquí Rico reunió los testimonios arquitectónicos de resonancias árabes con una vegetación de gran belleza y radiante luz primaveral.

Santa Maria della Salute, Venecia
Martín Rico
Óleo sobre lienzo, 124,5 x 83,8 cm
h. 1902
Madrid, Colección particular

 
Por su parte, los cuarenta cuadernos de dibujos de la colección del Museo, adquiridos en 2007, que acompañan a los cuadros de la exposición, invitan al espectador a comprender su proceso creativo y a apreciar su faceta de dibujante. Realizados al natural como muchas de sus composiciones constituyen un valioso testimonio de los aspectos que más le interesaban, los motivos históricos y monumentales que se reflejarían luego en sus pinturas al óleo, dándoles un carácter más profundo a sus vistas de ciudades de España. En ellos utilizó más frecuentemente el lápiz, aunque, al final de su vida, empleó también tinta a pluma en algunos cuadernos venecianos.

La exposición acaba con la etapa más conocida de su carrera, doce lienzos que pintó desde 1873 a 1902, cuando descubre Venecia y queda deslumbrado por el color, los reflejos y la luz. Es a través de las vistas de la ciudad cuando perfecciona definitivamente su estilo y cuando marchantes internacionales difunden su obra entre las mejores colecciones norteamericanas.
 
Lavanderas de La Varenne, Francia
Martín Rico
Óleo sobre lienzo, 85 x 160 cm
1864 -1866
Madrid, Museo Nacional del Prado
 

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