JUAN GARAIZABAL EN LA GALERÍA ÁLVARO ALCÁZAR CASTELLÓ

JUAN GARAIZABAL EN LA GALERÍA ÁLVARO ALCÁZAR CASTELLÓ
“ Memorias Urbanas, Berlín-París-Madrid”
Galería Álvaro Alcázar
Del 7 de Junio al 31 de Julio

Juan Garaizabal


La Galería Álvaro Alcázar presenta  la primera exposición individual de Juan Garaizabal  en su espacio. La muestra titulada “ Memorias Urbanas, Berlín-París-Madrid”, alberga las obras preparatorias para tres proyectos del escultor:  La Iglesia Bohemia de Berlín, el Palacio de las Tullerías de París y el Mercado de Olavide en Madrid. Estos edificios desaparecieron en el transcurso de la historia dejando importantes ausencias. Partiendo de fotografías, el autor busca recuperar su integridad para terminar recreándolos mediante instalaciones escultóricas que combinan  metal y luz a escala  real, “resituándolos” en sus ubicaciones originales.  

La exposición se compone de trabajos de distinta naturaleza que van  desde la técnica mixta sobre fotografía a maquetas de esculturas monumentales pasando por recreaciones de diversos objetos escultóricos que alguna vez existieron. 


Sus Memorias Urbanas son instalaciones artísticas de gran formato que persiguen materializar el espíritu de construcciones desaparecidas, elementos que en su día tuvieron un gran valor. Al seleccionar una ausencia notoria para monumentalizarla, el autor busca y ordena  valores positivos como la belleza y el elemento heroico en su historia. Ese trabajo estético y ético contribuye decisivamente a conformar estos retratos del alma, en los que la integridad ocupa un lugar preferencial. Integridad como la capacidad de “permanecer tras unos ideales”  y  que es aplicable a los edificios igual que a las personas.  

El primer proceso desencadenante es la identificación de la convicción del artista de que ese proyecto  “debe ser hecho”. Esa misma mecánica romántica lleva a otras personas a adherirse y empujar los proyectos por afinidad natural y espontánea con sus ideales y su grandeza conceptual y estética. 

“Pensar por separado, juntarse para actuar”. Es esa misma energía la que termina monumentalizando cada obra desde el momento en que, ya a disposición del público, muchos individuos aportan sus ideales individuales de grandeza, su energía. Sus imágenes y proyecciones mentales son la verdadera energía del ser humano, la que, entre otras cosas, posibilitó en su día la construcción original. Los sueños de personas son el verdadero material de trabajo, el único agente transformador de que dispone el hombre. 

 Las estructuras son el resultado de la búsqueda del esbozo, de la esencia de los elementos. El alma reside en sus líneas maestras, nervios metálicos que transmiten y soportan todos los esfuerzos de la construcción original, contrapesándose unos a otros, constituyendo su integridad. Al mismo tiempo, dicha integridad plantea la mejor y más completa apertura al entorno, despojada de muros, capaz de ser desmontada, transportada y vuelta a montar. Son presencias mínimas, mecanismos sostenibles que remarcan ausencias imponentes. 

Juan Garaizabal acaba de materializar su primera gran Memoria Urbana en pleno centro de Berlín. Treinta y un metros de altura y sesenta toneladas de acero junto a un sistema luminoso que reproducen espacialmente la esencia de la Iglesia Bohemia. Para poder financiar esta escultura heroica, ofrece a los que crean como él en la necesidad de haber levantado esta pieza decisiva, la posibilidad de comprar obra original -“Bohemian Church Berlin now vs.then for contributors”, cartel rasgado y pintado a mano por él individualmente.  

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