"EL ÚLTIMO RAFAEL" EN EL MUSEO DEL PRADO

"EL ÚLTIMO RAFAEL" EN EL MUSEO DEL PRADO
Museo Nacional del Prado
Del 12 de junio al 16 de septiembre de 2012

Bindo Altovitti
Rafael
Óleo sobre tabla, 9,7 x 43,8 cm
c. 1516 - 1518Washington, National Gallery of Art, Samuel H. Kress Collection


“El último Rafael” es, hasta ahora, la primera gran exposición monográfica de Rafael (Raffaello Sanzio, 1483-1520) que combina pinturas y dibujos centrándose en los últimos siete años de su corta vida – murió en Roma el día que cumplía treinta y siete años-, el periodo de su carrera que alcanzaría mayor  impacto en el arte europeo posterior. Sin embargo, sus últimas pinturas no han sido bien comprendidas, en parte porque presentan problemas de cronología, en parte porque su diversidad desconcierta, y en parte también porque no trabajaba solo. Esta importante muestra ha sido posible gracias al patrocinio de la primera entidad que se incorporó como Benefactor del Museo, la Fundación AXA, que precisamente esta semana ha vuelto a renovar su compromiso con la institución por otros cuatro años más. 



Las tres últimas exposiciones sobre Rafael, celebradas en Londres, Roma y Urbino, se centraron en su juventud y el único intento que se ha hecho de repasar su última época ha sido a través de la exposición celebrada en Mantua y Viena en 1999, pero se trataba de una muestra fundamentalmente de dibujos.  


Delimitar mejor las fronteras entre las obras ejecutadas por Rafael y las realizadas con la participación de sus principales ayudantes,  Giulio Romano (h. 1499 – 1546) y Gianfrancesco Penni (h. 1496 – 1528) es a lo que aspira esta exposición que arranca en 1513, cuando Rafael ya llevaba trabajando en Roma cinco  años decorando las monumentales estancias vaticanas en paralelo a otros importantes artistas italianos, como Miguel Ángel (su principal rival que trabajaba entonces en la Capilla Sixtina) y Sebastiano del Piombo, primero bajo el pontificado del Papa Julio II y después del Papa León X.  

Cartón para la Lapidación de san Esteban
Giulio Romano
Carboncillo y lápiz negro sobre papel montado sobre lienzo
411 x 285 cm
1520 - 1521
Ciudad del Vaticano, Musei Vaticani


Con el cambio del pontificado, Rafael asume un nivel mayor de encargos tanto del Papa como de sus benefactores, y empieza entonces a rodearse de ayudantes. Su taller fue, posiblemente, el mayor de los formados hasta entonces bajo el magisterio de un único gran maestro de la pintura,  llegando a contar con cincuenta pupilos y ayudantes.

La exposición enfrenta al espectador con el resultado de la eficiencia de ese taller, liderado por la gran versatilidad de Rafael, quién, además de pintor de  pinturas de caballete –el objeto de la muestra-, fue pintor de frescos -en las estancias vaticanas o Villa Farnesina-, diseñador de cartones para tapices –para la Capilla Sixtina-, y arquitecto -continuó la construcción de San Pedro a la muerte de Bramante-. 

Gracias a la colaboración entre el Museo del Prado y el Musée du Louvre, propietarios de la mayor parte de las obras de este último período de la producción de Rafael, la exposición ha podido contar con un conjunto histórico de  cuarenta y cuatro pinturas, veintiocho dibujos, una pieza arqueológica y un tapiz, procedentes de cerca de cuarenta instituciones distintas. A través del mismo, el público podrá disfrutar de un recorrido en el que se presenta de forma cronológica y en seis ámbitos temáticos el esarrollo pictórico y estético de Rafael al tiempo que se compara su evolución artística final con una selección de obras de sus dos seguidores Romano y Penni, tanto de las realizadas en vida del artista de Urbino como de las inmediatamente posteriores a su muerte.  Esta inédita comparación permitirá identificar la participación de maestro y alumnos en las obras, así como dilucidar la contribución intelectual y estética de éstos a la obra de Rafael.


En este sentido, los casi treinta dibujos que se intercalan con las pinturas en la exposición juegan un papel importantísimo en la identificación de la mano de Rafael, no solo para apreciar la maestría de los mismos sino porque ilustran el diseño y concepción originales de sus pinturas. 

Entre las obras más sobresalientes que viajan por primera vez a España destacan el sereno retrato de uno de sus amigos, Baldassare Castiglione (1519), procedente del Musée du Louvre, o el gran cuadro de altar,  Santa Cecilia  (1515-1516), de la Pinacoteca Nazionale de Bolonia, en el que el espectador podrá admirar la singular belleza de sus figuras y la composición armónica y perfecta de las mismas, destreza que 
el artista logró alcanzar durante su estancia en Roma.  

Santa Cecilia
Rafael
Óleo sobre tabla transferido a lienzo, 236 x 149 cm
h. 1515 - 1516
Bolonia, Pinacoteca Nazionale 


Asimismo, destacan los cuadros del maestro que el propio Museo del Prado conserva de su etapa madura, entre los que se encuentra la gran tabla transferida a lienzo  El Pasmo de Sicilia (1515-1516), que se exhibe en la muestra por primera vez tras su restauración. 



Secciones 
La exposición se divide en seis secciones temáticas. Las dedicadas a las Pinturas de altar, las  Vírgenes con el Niño y Sagradas Familias de gran formato y los Retratos, se centran en la actividad del taller en vida de Rafael, mientras las tituladas Vírgenes con el Niño y Sagradas Familias de pequeño formato  y Giulio Romano, exploran la actividad independiente  de sus dos principales discípulos, con especial atención al período 1520-1525. Una última sección, localizada en la sala 49 del edificio Villanueva, aborda el proceso creativo de la Transfiguración, la última gran obra maestra de Rafael que dejó inacabada antes de morir, a través de la copia de la misma realizada por Penni y Romano que se conserva en el Prado. Junto a ésta y al 
entenderse como parte de la exposición, aunque no se haya movido de su sala habitual debido a su gran tamaño, se exhiben ahora numerosos dibujos autógrafos del maestro relacionados con la misma.  







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