KENDELL GEERS, ADN GALERÍA

KENDELL GEERS
ADN Galería
Del 25 de Noviembre de 2011 al 14 de Enero de 2012

Kendell Geers, 2011
La obra de Geers formula un discurso crítico y desacralizante atípico en el panorama artístico actual. Eje central de su trabajo, la noción de poder se declina en representaciones que convocan directa o metafóricamente temas como la violencia, la religión, la moral, el sexo, la disciplina y el miedo. Geers socava el sistema de valores fijados por nuestra sociedad occidental, apuntando sin piedad a aspectos que permanecen en la sombra: luchas de poder, racismo, coacciones, injusticias, explotación de los más débiles, falso puritanismo.
 
Sin adoptar el tono moralista y bien pensante que caracteriza al arte que se reivindica “político”, Geers prefiere actuar como un “terrorealista” (según un término creado por él) que exhibe lo real de manera impúdica, sin los filtros ideológicos, morales o religiosos que suelen alterarlo. No duda en recurrir a formas y expresiones que provocan por su violencia, su carácter autoritario o sexista, ni en desmontar los ideales de pureza racial, ideológica, religiosa. Basadas en motivos visuales recurrentes y en materiales humildes (cristales clavados en soportes variados, estatuas envueltas en cintas utilizadas por la policía para circundar los lugares de crímenes, pintura o tinta negra derramada, materiales de construcción), las obras del artista intervienen como señales desestabilizadoras en un sistema cuya legitimidad se basa en la omisión tácita de sus disfunciones. 
Dice Pierre Olivier Rollin, comisario de la exposición: “En esta exposición, el artista articulará algunas obras realizadas en los últimos años junto a sus últimas producciones: dibujos, esculturas, pinturas, superficies esculturales, instalaciones, murales. La exposición recoge las preocupaciones recurrentes del artista desde sus comienzos: la conjunción de las posiciones extremas, la transformación de las imágenes y de los objetos, la reinterpretación política del ready-made, del minimalismo o del arte conceptual, el desajuste de los sentidos, las aporías del lenguaje. Reagrupadas en un amplio “cluster hanging”, las obras de varias épocas, sobre soportes distintos y con formas de expresión diversificadas, compondrán una amplia instalación que multiplica los niveles de comprensión entre ellas. La profunda coherencia, así como las ramificaciones de la obra, surgen a través de las múltiples posibilidades de interpretación, deliberadamente sugeridas por la disposición de las obras.“
 
La serie de obras expuestas en ADN sorprende por su eficacia comunicativa: son sencillas y determinadas, bien estructuradas y visualmente atractivas.

A pesar de su tonalidad iconoclasta, la expresión de Geers es raramente unívoca, ya que el artista mantiene una ambigüedad sobre su propio posicionamiento. Asimismo, la biografía del artista y su mitología personal encarnan esta ambivalencia; de su identidad de blanco nacido y criado en Sudáfrica, en desacuerdo con el régimen del Apartheid, hasta su decisión de adoptar 1968 como fecha de nacimiento simbólica, Geers explota en parte su propia historia y se construye un personaje ficticio, mientras los discursos críticos instrumentalizan estos datos para erigirlo, a su vez, en otro icono subversivo.

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