ANTONIO JOLI EN EL MUSEO DEL PRADO

 ANTONIO JOLI EN EL MUSEO DEL PRADO
Museo Nacional del Prado
Del 10 de Noviembre al 26 de Febrero de 2011

Visita de la reina María Amalia de Sajonia al Arco de Trajano en Benevento
Antonio Joli
Óleo sobre lienzo, 77.5 x 131 cm
hacia 1759
Madrid, Museo Nacional del Prado


El Museo del Prado ha presentado hoy esta nueva donación de los Amigos del Museo a través de una selecta exposición de doce obras que acompañan a la nueva pintura, Visita de la reina María Amalia de Sajonia al Arco de Trajano en Benevento, un paisaje arquitectónico pintado hacia 1759 por Antonio Joli (Módena, 1700 – Nápoles, 1777), pintor de escenografías teatrales y de vedute. Se exhiben las tres pinturas del propio artista conservadas en el Museo, junto a algunos paisajes y vistas de sus predecesores, como Panini y Vanvitelli, además de un grupo de aguafuertes, dos de ellos de mano de Piranesi, y también de un retrato de la reina María Amalia de Sajonia, de Giuseppe Bonito. Este conjunto ayudará al público a contextualizar la nueva obra de Joli en las colecciones del Prado y a comprender también la peculiar concepción de este paisaje arquitectónico, en el que se refleja la novedosa actitud intelectual con la que los viajeros del Gran Tour de su época se acercaron a los monumentos de la Antigüedad, y en el que se pronuncia también, a través de la presencia de la reina y de un artista dibujando, sobre la importancia del mecenazgo para la conservación y divulgación del arte clásico.

Las tres pinturas de Joli, expuestas junto a la nueva obra del artista que ingresa ahora en las colecciones del Museo, muestran la múltiple habilidad paisajista del pintor al unir a la veduta descriptiva y topográfica en la representación de sucesos históricos, así como al documentar con vivacidad solemnes actos oficiales. Fechados también en 1759, dos de los amplios paisajes representan la partida a España de los reyes de Nápoles y de Sicilia, Carlos de Borbón y María Amalia de Sajonia, para suceder a Fernando VI en la Corona Española. El tercero ilustra la abdicación de Carlos de Borbón, futuro Carlos III de España, en su hijo Fernando, que representa el único interior conocido del artista. Además, un grupo de vistas y paisajes arquitectónicos permite ver el distanciamiento de Joli de los conceptos desarrollados por sus predecesores artísticos, como la vista descriptiva y topográfica de la bahía napolitana de Chiaia, de Juan Ruiz; el paisaje ideal de ruinas de Giovanni Paolo Panini, maestro de Joli, habitado por personajes de época romana; el paisaje de aire poético representado en La Gruta de Posillipo de Gaspar Vanvitelli, que refleja todavía la percepción literaria, por parte de los viajeros del Gran Tour, de los paisajes italianos descritos por ejemplo por Virgilio; y la veduta de carácter sublime desarrollada por Giovanni Battista Piranesi y representada en dos estampas de la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense, una de las cuales representa el mismo Arco de Trajano de Benevento. A estas obras se suman dos estampas de la prestigiosa publicación Le antichità di Ercolano esposte (1757-1792) auspiciada por Carlos de Borbón, a través de la cual se difundieron por toda Europa las antigüedades excavadas en Herculano y Pompeya. Se representa también, en un retrato de Giuseppe Bonito, a la reina María Amalia de Sajonia que, educada en la “Florencia del norte”, como se denominó la corte de Dresde por su brillante vida artística, fue conocida por su refinado gusto hacia las antigüedades clásicas.

Por su parte, la nueva obra de Joli en el Museo muestra una vista del portentoso Arco de Trajano de Benevento, rodeado por las ruinas de otros edificios romanos de esta ciudad. Recrea la visita de la reina María Amalia de Sajonia a estos monumentos, donde la soberana escucha las explicaciones de un versado guía, mientras un artista, instruido asimismo por un especialista, copia del natural varios restos de las antigüedades clásicas. El cuadro se fecha al principio de la etapa napolitana del artista, destacado pintor modenés de escenografías y de vedute, que había trabajado en los teatros de Venecia, Londres y Madrid, y llegado a Nápoles en la primavera de 1759, pocos meses antes de la partida a España de Carlos de Borbón y de María Amalia de Sajonia, entonces reyes de Nápoles y de Sicilia, para acceder al trono español.

La donación de esta obra se suma a otras generosas donaciones anteriores con las que la Fundación Amigos del Museo ha contribuido al enriquecimiento de las colecciones del Prado desde 1982, año en el que entregó su primera obra al Museo, La condesa de Santovenia «la niña rosa» de Eduardo Rosales. A ella se unieron después los cuadros Retrato de enano de Juan van der Hamen, en 1986; Martirio de san Esteban de Bernardo Cavallino, en 1988; Aureliano de Beruete y Moret, hijo de Joaquín Sorolla, en 1994, y Autorretrato en el estudio de Luis Paret y Alcázar, en 1996.  Además, la Fundación también ha donado al Museo dibujos de Mariano Fortuny, Francisco de Goya, Herrera el Viejo, José del Castillo y Bartolomé Esteban Murillo, todos ellos entre 1983 y 1984, y las colecciones de obra gráfica El Museo del Prado visto por doce artistas españoles contemporáneos, en 1990, y Doce artistas en el Museo del Prado, en 2007.




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